Sergio García

Nelly Nájar nos cuenta que tiene un plan

Nelly Nájar es una catalana que cree en la magia del lenguaje de la delicadeza humana, la poesía. Licenciada en veterinaria, ve en la literatura un arma de revolución, una palanca de transformación social. Ha sido ganadora de varios premios literarios, entre los que destaca un primer premio en el Concurso anual de relato breve Projecte-LOC 2015, así como varios certámenes poéticos.

nuria matinez

Que tú seas mi plan B si falla el A que es un contigo, es su primer libro. Un poemario donde asume el naufragio para destejer recuerdos y trenzar olvidos. Con una solida y ágil narrativa,  va lanzando imágenes de una profundidad abisal. Nelly Nájar  realiza un ejercicio de reflexión arraigado en las palpitaciones del amor y por ende, de su inevitable pérdida, provocando  una nostalgia donde  siempre llueve sobre mojado, con el constante hilo conductor de la “belleza en la perdida”. El libro avanza y retrocede en el tiempo creando un lienzo multicolor. La poeta establece una relación con la conciencia y sus versos se metabolizan en sentimientos del lector (puede observarse en ellos).  Nelly Nájar  invita a hacer espeleología en nuestras emociones y recuerdos, ya que en este poemario,  nos habla de vivencias seguramente experimentadas por todos. La autora nos tiende la mano, para caminar junto a ella, por los páramos de nuestra basta memoria, enclaves olvidados por miedo a acudir en solitario.

La pregunta con la que siempre abrimos este espacio de entrevistas es, ¿quién eres? en este caso ¿quién es Nelly Nájar?

Nelly es una médico de letras. Alguien que vive con intensidad, viajera, nostálgica, sensible y apasionada. Nelly es un proyecto de todo lo que quiere llegar a ser, sin olvidar el camino recorrido. Nelly es quién es y tiene lo que tiene porque lucha, porque se equivoca, porque es valiente, porque no se rinde, porque cree en la magia de las pequeñas cosas y anhela que la magia algún día crea en ella.

Tu primer libro, ¿qué se siente?

En realidad El Plan B fue mío unas 48 horas. En ese tiempo recibí pedidos para 75 hogares (la mitad de la edición) y empezó a tomar vida en otros cuerpos, en otras voces, en otros pinceles, incluso en manuales para ligar (hehe), dejando de ser mío para ser nuestro.

Nunca imaginé que compartiendo un proyecto, fuera yo quien más iba a recibir.

Se siente gratitud todo el tiempo, a todas horas. Por la acogida, por el apoyo, por esas palabras que la gente me regala al acabar un recital. Por las fotos del libro que me llegan de personas que viajan y lo llevan en su maleta. Por las ilustraciones y acordes que inspira. Por las puertas que abre, por los abrazos, por las invitaciones a recitar y lo bien que me cuidan siempre allá donde voy. Por leer y sentir poesía. Por la gente que lo compra para regalárselo a alguien especial.

Se siente orgullo de saber que no camino sola. Que los versos abrigan.

Se siente privilegio, por poder aproximarme a vuestras emociones, a vuestra nostalgia. Por invitaros, en cierta manera, a sentir.

Se siente magia, por toda la gente que se está uniendo a mi paso por la vida.

Se siente humildad, para darte cuenta de los errores e  intentar mejorar, para estar dispuesta en todo momento a aprender de esto.

Y se siente impulso, para seguir, para viajar, para recitar, para creer, caer y crear.

¿Es cierto que este poemario lo escribiste con una Olivetti?

Hehe, ¡sabes mucho! Pues la verdad es que en su mayoría sí. Siempre digo que no he escrito un libro sino que he hecho un libro con lo que he escrito. Ha sido un viaje introspectivo, visceral y vital. Acercándome a la sencillez de dejarme sentir y dejarlo caer en una lettera 40.  También algunos de ellos fueron escritos en servilletas de bar, en alguna libreta o en cualquier superficie que se brindara.

nelly

¿Por qué has optado por auto edición?

Sinceramente, no contemplé otras opciones. ¡Y qué suerte! Ha sido todo un proceso sencillo y personal, muy cercano. He dedicado a puño y letra cada ejemplar, he preparado los sobres de envío a los que están más lejos, ha servido de excusa para té y cerveza con aquellos que andan más cerca. Pretendía compartir y así ha sido.

¿Cuánto hay de tu vida real en este libro?

Real lo es todo, de la primera a la última palabra. No necesariamente por haberlo vivido. Todo aquello que sentimos, soñamos, deseamos, inventamos, creemos, olvidamos, recreamos…todo lo es si late, dentro, a toda máquina. Así que estos versos son una mezcla de lo que soy y lo que no, lo que me gustaría ser y aquello por lo que he fracasado alguna vez.

Así que a ratos, cuando sabes que alguien te lee, sientes una mezcla de vértigo y vergüenza, porque tocan con sus dedos directamente tu yo, y fascina y asusta casi por igual.

¿Por qué aceptar el naufragio?

Porque somos la suma de todas las playas que nos han visto perder(nos).

 ¿Quizás este poemario que se agarra al recuerdo, sea un ejercicio para por fin poder olvidar?

Precisamente el otro día escribía: “el olvido es algo inconcebible cuando el amor quema, salida de emergencia cuando la herida escuece, una pena cuando sucede casi sin darte cuenta”.

¿Qué vamos a encontrar dentro de “Que tú seas mi plan B si falla el A que es un contigo”?

Ojalá encontrarnos. Son versos desde la verdad, desde el sentirse viva y todo aquello lamentado porque no pudo ser. Son versos que hablan de Jazz, de saudade, de un tú y yo que puede ser cualquiera.

He llegado a la conclusión que si El Plan B está emocionando de la manera en que lo hace, es porque todas nos hemos sentido así alguna vez. Porque todo el que lo lee le puede poner nombre a un adjetivo, dirección a una pérdida, título a un beso que lleva años esperando en su bolsillo. Todo lector puede hacerlo suyo y maldecir a sus ex, agradecer lo que tiene, entender que la nostalgia es bien si se la abraza desde el presente.

¿Por qué dices que la poesía es un “arma de revolución”?

No concibo la vida sin poesía. Al fin y al cabo todo lo es. No solo unos versos del maestro Benjamín Prado en la mesilla, también que el cartero sepa tu nombre, te sirvan el café como te gusta o se paren a mirarte en mitad de una tormenta. Sin paraguas.

A menudo, y por suerte, un poema es capaz de mover más conciencias que un desfile militar. De disparar a un atrio más que cualquier arma de fuego. De hacernos sentirnos vivas y capaces.

Igual que no concibo la vida sin poesía tampoco lo hago sin revolución. Sin luchar por cambiar aquello que nos debilita, entristece, hiere. Por remar a contracorriente venciendo injusticias, abrigando al frío, recordando al capitalismo que mejor consumir besos. Recordando al poder, que sin nosotras, no son. Recordando a la desigualdad, que todas llevamos dentro una sonrisa que equilibre. Recordando que tenemos libros y eso nos hace libres. Recordando al machismo, al patriarcado, al opresor, que más puede oprimirnos el pecho una sorpresa, que no tenemos miedo, que luchar por crecer y aprender a disfrutar del dar, vale la pena.

Que, como diría Ismael “que no se olviden de tu alegría”. Que la batalla se vence siendo feliz y bailando descalza.

Nelly Nájar (2)

 ¿Serías tan amable de dedicarnos un poema?

Maldito caos que ordena las ruinas de las promesas que arranqué de mis costillas, a mordiscos, cuando dejaste de cre(c)er en lo nuestro. Recojo los pedazos del te quiero entre los dedos y sonrío casi sin querer, al ver que la q y la u no son más que una h.

Y esta manía cíclica de volver a empezar a amarte cada lunes, como quien se propone ir al gimnasio, parecen ideas dispares hasta que veo que agotan por igual.

La idea de tener que olvidarte para que dejes de doler, duele. Y una furia de titanes se desata en mi estómago, en creer que tu recuerdo es lo único que queda de Madrid, y que si lo pierdo camino descalza y sin rumbo, sin bragas y sin sonrisas que las empapen -de viento-.

Bailar en azoteas fue una realidad hecha sueño, y tu voz era capaz de inundar de brisa mis ojos, tu prisa y campos enteros llenos de amapolas.

En horizontal, caminar contigo era pura coordinación perfecta. Y en imaginar tus vaivenes debió inspirar Händel sus partituras, Mario sus versos, las estaciones de metro las salidas de emergencia.

Eres lluvia torrencial en pleno agosto. Calas hasta los huesos y dejas mi corazón y el bajo de mis pantalones hecho un verdadero desastre.

Eso me pasa por ser bajita, pienso, por cargar con tanto peso en un atrio lleno de ti, que mi aorta bombea y reparte por cada maldito centímetro de mi cuerpo dejando el rastro de tus gemidos cual metralla.

Escuece no saber si eres feliz, si te sacaste el carné, si sigues pensando en mí al ver el póster de aquel bar. Escuece no ser (tus brindis), no quitarte la ropa, no sentirme vencida ante tus orgasmos.

La vida es pasear por vías de tren pensando en aviones, sobrevolar tu ciudad pensando en vagones a media luz. La vida debería consistir en follarte en todos los rincones de mi pasado, tu presente y nuestro futuro.

Publicado: 02 de febrero de 2016