Sergio García

Entrevista a José Manuel Vivas, humildad y poesía

Hoy entrevistamos al pacense José Manuel Vivas que, desde su sincera humildad se considera un aprendiz de poeta, pero con ocho poemarios publicados y varios premios en su haber como: Adolfo Vargas, el premio nacional de poesía Origami, la etiqueta de aprendiz hace tiempo que se le desprendió.  Vivas apunta a la fibra sensible del lector, buscando siempre el acercamiento, para ello también utiliza las redes sociales en las que se siente cómodo.  Su formación como diseñador grafico y de páginas web, le hace entender mejor el mundo virtual y, en la poderosa herramienta de difusión en que se ha convertido ésta.  Es un prolífico poeta, (sólo en 2015 publicó tres poemarios), que defiende la lectura como paso previo a la escritura. José Manuel Vivas es un poeta que te clava versos entre sístole y diástole, que metaboliza sus palabras en memoria, pues al caminar con el sol de frente, no puedes evitar recordar alguno de sus versos “que no nos alcance el hombre/ que no nos proteja de ellos/ su dios misericordioso”

¿Quién es José Manuel Vivas?
Es difícil saber quiénes somos. Imagino que para algunos será más fácil ponerse etiquetas. A mí, personalmente, me cuesta identificarme. Por eso suelo decir que soy un aprendiz de poeta, pero también lo soy de la vida y de todo cuanto acometo en ella. Y lo digo porque esencialmente me gusta aprender, investigar, llegar siempre un poco más allá… Y, eso sí, pretendo ser un hombre solidario, un hombre doliente del mundo, no entiendo las patrias ni las banderas. Mi humanidad es global y el dolor también. Pero no rehúyo de la alegría de vivir; algunos me ven como un pesimista, pero nada más lejos de la realidad, soy un optimista que sabe lo complicado que es serlo hoy en día.

 ¿Qué podemos encontrar en tu poesía?

jose manuel vivasEso quisiera saber yo… Es complicado definirse uno a sí mismo, poder descifrar que misterios o que entroncados caminos recorren su propia escritura poética. Pero haciendo un esfuerzo puedo decir que en mi poesía se pueden encontrar diversos destinos, pero todos ellos encaminados a tocar, o rozar mínimamente, el corazón del hombre, el alma de quienes se acerquen a su lectura. Mi pretensión en la escritura poética, además de suponer una vía de escape de ciertas realidades, es tocar algunas fibras sensibles, tanto en lo personal como en lo colectivo. Procurar, a fin de cuentas, decir algo que, de alguna forma, suponga la posibilidad de cambiar algo en el mundo.

¿Por qué para ti la música es importante a la hora de escribir?
Siempre me ha apasionado toda forma de arte. La belleza estructurada de distintas maneras es el acervo cultural del hombre. Creo que toda creación artística es una búsqueda de la identidad humana más allá de las miserias y la desolación. La música en particular, para mí, es un modo poético sonoro, y nos abre puertas que facilitan la entrada (o la salida) de emociones que podemos trasladar al papel y por ende al poema. Además, la música te permite el aislamiento en un mundo lleno de ruidos. Con ella de fondo puedo abrir mi mente sin perder la perspectiva de donde estoy y por qué escribo lo que escribo.

¿A favor o en contra de las redes sociales para difundir tu obra?
Bueno, es un tema peliagudo. Existen diferentes opiniones y todas, creo, se encaminan hacía una misma discusión… Los derechos de autor… Mucha gente se preocupa (para mí en demasía) sobre este tema, e incluso con un temor obsesivo en que su obra sea plagiada… A mí, personalmente, me importa poco si mis poemas van o vienen por la red social o por otros derroteros de la poesía y/o la cultura. Yo escribo porque me gusta y me libera de ciertas cargas, y me parece que mostrar lo que uno ha creado al mayor número de gente posible es un paso adelante, nunca un riesgo… Que me plagian, pues no sé si tomármelo como una amenaza o como un cumplido… Pero sólo sé que gracias a mi “generosidad” en las redes sociales (sobre todo en Facebook) he conocido a gente fantástica, a otros poetas y a muchos lectores que comparten mis ideas y el amor por la literatura. Así que, por ahora, a favor…

¿Para ser poeta es necesario ser buen lector?
Por supuesto… Es algo que tengo muy claro. Aunque haya gente que no comparta esa premisa, para mí es esencial. Y lo digo porque yo me encontré con la poesía gracias a la música y a la lectura. Llegué a mi adolescencia de la mano de Serrat y sus discos de Miguel Hernández y Antonio Machado… A partir de ahí busqué la lectura de estos dos grandes poetas, me empapé de sus versos que luego me llevaron a los versos de otros grandes como Salinas, Vallejo, Neruda, Juan Ramón, Aleixandre, Celaya… y muchos más. Ya luego con los años vas descubriendo a poetas como Valente, Ángel González, Varela, Gil de Biedma, Hierro… y más actuales como Pizarnik, Marzal, Moga, o nuestro A. Campos Pámpano, y no sigo porque ya me tocaría nombrar a excelentes poetas que conozco y que son demasiados como para no olvidarme de alguno… El caso es que la lectura me ha hecho crecer en la poesía y aprender múltiples formas y estilos, mucho vocabulario y expresiones y ser, a fin de cuentas, un aprendiz de poeta (porque sigo leyendo y aprendiendo) un poco más avanzado.

Con ocho poemarios publicados ¿qué ves cuando miras atrás?
Pues la verdad es que si miro atrás veo mucho trabajo, horas robadas al sueño, un montón de lecturas, pequeñas decepciones y grandes satisfacciones, amistades, algunas envidias y, sobre todo, el haber disfrutado escribiendo y compartiendo lo escrito. También veo años de no poder escribir (los hijos te roban mucho tiempo y mucho silencio) pero sin dejar de leer. Y, sobre todo, y esto es algo inherente a la mayoría de los que escribimos, la sensación de que en cada uno de los libros publicados sobra o falta algo…

jose manuel vivas 2

¿Por qué verso libre?
Bueno, es una elección tras muchos años (los primeros) de ensayar con la rima y la métrica. Al final te quedas con la sensación de haber escrito algo encorsetado, limitado por las normas… Y que conste que admiro profundamente a quienes son capaces de hacer espléndidos sonetos (por poner un ejemplo). Pero aprendí a darle entonación y musicalidad al verso libre, a crear poesía sin normas demasiado academicistas… y ya me encuentro cómodo ahí… ¿para qué cambiar? Eso no quita que algún día me dé por probar de nuevo, pero por ahora el verso libre me da mucho más que me quita.

¿Por qué escribir poesía en un tiempo tan difícil para este género?
Me gustan los retos y llevar la contraria. Soy así de díscolo… qué le vamos a hacer… Fuera bromas es una elección basada en la sensibilidad, la pasión por este género y por el arte en general. Recuerdo que de chico dibujaba bastante bien, no se me daba mal, e incluso pensaba en ser pintor… pero cuando descubrí la poesía todo cambió. Debe ser algo visceral o una forma de revolución… digo yo. Desde luego, sean malos o buenos tiempos para la lírica, yo seguiré escribiendo…

¿Practicas algún otro género literario?
Sí. También tengo algunos relatos escritos y un proyecto de novela que ya veremos en qué acaba. Por ahora publiqué en entreescritores.com un ebook de cuentos: Vida de sapos… Pero quiero darle una vuelta e incluir más relatos a ver hasta donde llegamos…

¿Cuáles son tus futuros proyectos?
Pues por ahora sigo con la poesía, pero ya más tranquilo. Tengo un par de libros a medio terminar y que vienen de lejos. Incluso uno de ellos estará acompañado por ilustraciones de otros artistas… pero ya veremos, es algo que me voy a tomar con pausa (las prisas no son buenas), el año 2015 ha sido algo especial e inusual con tres libros publicados, y este 2016 arranca con el octavo poemario que sale en febrero. Así que no hay prisas. Y ya veremos qué pasa con los relatos y la novela… pero eso es otra historia…

Y para terminar… ¿Te sientes poeta en tu tierra?
josé manuel vivas planvePara ser sincero, no… Me conoce mucha más gente fuera de la región, y sobre todo fuera de la provincia. Los últimos cuatro libros publicados lo han sido en editoriales de Madrid (tres) y Jerez de la Frontera. Las redes sociales me han posibilitado darme a conocer hasta en Sudamérica y recibir afectos y ánimos desde muchos rincones del país, incluso me han entrevistado para revistas literarias, invitado a tertulias, llamado a festivales de poesía, etc… pero de Extremadura (y de Badajoz, sobre todo), salvo un puñado de amistades y mis compañeros de la Tertulia Página 72, me conoce muy poca gente. Eso sí, estoy agradecido a mis amigos de la Asociación cultural Caleidoscopio y la librería La Puerta de Tannhäuser, en Plasencia, que en los últimos meses me han tratado maravillosamente, y eso es para estar orgulloso de su amistad y de su compromiso con los autores extremeños.
Pero no quiero que esto parezca un reclamo, no le doy demasiada importancia (aunque me gustaría poder tener más relación con el mundo literario de mi tierra), pero sí es una especie de “regañina”, pues a veces nos empeñamos es valorar lo de fuera y obviar que aquí hay grandes poetas (y no me refiero a mí, que conste).
No obstante, empiezo a ver algunos rayos de luz entre las nubes, y la iniciativa en Plasencia (vuelvo a mentarlo, pero es que es así) del Ciclo Poético Ciudad de Jerte es un claro ejemplo de cómo se deben hacer las cosas. Es mi humilde parecer…