el rincón del cronista juan pedro recio cuesta

Tornavacas, parada imperial

Cuando resta un año para que se cumpla el 460 aniversario del paso del Emperador Carlos V -Carlos I como Rey de las Españas-, la otrora villa de Tornavacas continúa teniendo muy presente este hecho histórico que tuvo una gran trascendencia no sólo para la historia local, sino para la de Extremadura en general.

En su retiro hacia Yuste, recaló el César en este núcleo enclavado en el norte extremeño que por aquel entonces era una parte más de los extensos dominios pertenecientes a los Álvarez de Toledo (rama de los Condes de Oropesa). Procedente del Barco de Ávila, el Emperador y su comitiva entraron en la villa cacereña fronteriza la tarde del 11 de noviembre de 1556, y en ella pernoctaron antes de continuar su trayecto hacia la vecina comarca de La Vera. Repuestas las fuerzas, la etapa que transcurre entre los dos valles cacereños comenzó a las 12 de la mañana del 12 de noviembre, arribando, ya al anochecer, al castillo-palacio que los Álvarez de Toledo tenían en la villa de Jarandilla de la Vera, tras haber transitado por un terreno muy áspero, con senderos quebrados, tal y como dejaron constancia escrita algunos de los integrantes de la comitiva imperial.

ruta emperador

En directa relación con este hecho histórico, el sábado 21 de noviembre Tornavacas retrocederá hasta el siglo XVI, pues se ha programado, en el marco del extenso repertorio de actos que se desarrollarán en el Valle del Jerte con motivo de la Otoñada 2015, un Mercado Imperial que tiene como principal protagonista la figura de Carlos V. A lo largo de la jornada, habrá animación de calle, visitas guiadas, degustación de platos típicos, concierto de música renacentista en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción –declarada Bien de Interés Cultural- y el plato fuerte será la recreación de la entrada de la comitiva imperial en la villa.

Además, el domingo 22, Tornavacas será la meta de la II Ruta BTT Carlos V, la cual recorre diversos núcleos castellano-leoneses (como Gallegos de Solmirón o Barco de Ávila), por los cuales en su día pasó el Emperador en el contexto del viaje que tenía como destino último el Monasterio de San Jerónimo de Yuste.

Este tipo de iniciativas que promocionan nuestro patrimonio histórico junto con la reciente declaración de la Ruta de Carlos V como Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa -y, no olvidemos, el impacto mediático que está teniendo la serie de ficción histórica dedicada al Emperador-, serán un revulsivo para las comarcas cacereñas por las que transitó el Emperador en general, y para el pueblo de Tornavacas en particular, pues ayudará a seguir promocionando su más que admirable patrimonio histórico, artístico y, por supuesto, natural.

Tornavacas en la Otoñada 2015