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En Villa del Arco la vida continúa

Lo primero que se siente cuando se llega a Villa del Arco es una paz embriagada de olores a hinojo, tomillo y jara, y se escucha el viento que baja de la sierra y se pierde con la mirada en el agua mansa del embalse de Alcántara. Se escuchan balar algunas ovejas y desde Cañaveral, a tres kilómetros del sitio, suben algunas melodías, cencerros y  voces de niños.

altar de la iglesia villa del arcoEn Villa del Arco, conocida también como El Arquillo, vive durante todo el año una sola familia pues se fue despoblando debido a la emigración y al abandono del campo. Son pocas las calles que conforman este pueblo, unas cinco, y casas habitables, en total, apenas llega a las ocho. Por sus estrechas calles, surcadas de regaderas, debió correr el agua hacia huertos y hogares.

En lo alto del pueblo se sitúa la iglesia, blanca en su exterior y colorida en su altar, de unos colores subidos, primarios y poco vistos por estas tierras. Cuenta Cristina Cano, miembro de la Asociación de Amigos de Villa del Arco, que las historias de los antiguos vecinos apuntan a un cura que vivió en México y que de allí trajo la idea de pintar de colores el altar de la iglesia. Junto a la iglesia dos pequeños cementerios, uno con tres tumbas anónimas y otro aún más pequeño donde se enterraban a los bebés que habían muerto antes de recibir el bautismo. En la puerta de la iglesia se puede leer la fecha de construcción: 1847.

Villa del Arco planVE 2El historiador Julián de Francisco Martín afirma que Villa del Arco tiene un origen celta y que su nombre prerromano fue Arquius, de donde derivó a Villa del Arco y al que se le conoce también como Arquillo de los Limones. Dicen los libros que hacia 1800 en Villa del Arco vivían “40 vecinos y 219 almas” y en sus tierras crecían limones, naranjas, toronjas, trigo y cebada, además había cabras, ovejas y caza menor. Del horno del pueblo, ahora en ruinas, salía olor a pan y también se hacían tejas para techar las viviendas.

En la plaza del pueblo aún hay un testigo de aquella época, se trata de un viejo olmo, y en una placa cercana podemos leer: “Olmo Siglo XVI. Soy un Olmo, ulmus me llamaban los romanos, pero por estas tierras se me conoce como álamo negrillo, por eso la plaza donde me plantaron hace más de 500 años, se llama así, plaza del Álamo. Llevo desde entonces y he sido redil del Concejo del Arco, sombra fresca de viajeros y lavanderas, y hasta escondite de gallinas y rapaces. Algunos me creen muerto, pero solo hay que mirar alrededor para ver cómo mis hijos crecen de mis raíces, altos y fuertes. Y cómo además los vecinos de Cañaveral y Arco me mantienen vivo en su memoria y en su recuerdo”.

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Los amigos de Villa del Arco

Aunque normalmente la soledad reine en El Arquillo sus antiguos vecinos no lo olvidan y por eso desde hace ya varios años una activa Asociación de Amigos de Villa del Arco trabaja para “conservar y rehabilitar uno de los pueblos más bellos de Extremadura”. Con 173 socios y una cuota anual de 5 euros, organizan cada mes de septiembre un encuentro en honor a Nuestra Señora del Arco, una cita religiosa que finaliza en una festiva reunión con dulces, ponches, rifas de productos de la tierra y el reparto de sandías, una característica de esta celebración a la que se conocía como la “fiesta de las sandías”.

villa del arcoLos que una vez vivieron en Villa del Arco no solo legarán sus tierras a sus descendientes, también cientos de historias que siguen contándose entre ellos, por eso aunque durante los días de semana el silencio se apropie del poblado, los fines de semana corren los nietos de los que alguna vez fueron niños en sus calles y en verano varias casas se llenan de vida. Durante las tardes se puede ver personas subiendo por la carretera desde Cañaveral, algunos de ellos van de paseo a lo que una vez fue su hogar en El Arquillo. Mientras tanto, más arriba, sobre las enormes piedras de la sierra vuelan altivas grandes aves rapaces y el viento sigue bajando y el sol engordando las uvas de las parras y la vida continúa.

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Villa del Arco es una pedanía de Cañaveral, separados tan solo por tres kilómetros de carretera en buen estado. Sus coordenadas son 39.800192, -6.400146

La Asociación de Amigos de Villa del Arco mantiene actividad constante e invita a amigos y visitantes a formar parte de ella. Más información en el teléfono 649204522.

Algunos vecinos aún repiten de memoria un antiguo refrán de la zona: “Cañaveral de las limas, Arquillo de los limones, en las Casas picarazas y en Holguera barrigones”.

Publicado el 21 de septiembre de 2015

At Villa del Arco life continues