Micología: una afición para expertos

La buena calidad ambiental de Extremadura se puede comprobar a través de muchos indicativos, uno de ellos es la amplia riqueza botánica de nuestros campos. La proliferación de setas en las dehesas y montes de la región demuestra que nuestra naturaleza y medio ambiente gozan de muy buena salud.

La campaña micológica ha empezado este año con gran fuerza, debido a que las condiciones meteorológicas así lo han propiciado. Debido a ello, cada vez más los extremeños se acercan a conocer los hongos y sus múltiples variedades. Una afición lúdica y sana que conjuga el senderismo con el respeto al medio ambiente, y sí la jornada se da bien, con la gastronomía.

Pero ¡ojo!, las dehesas cacereñas también esconden setas tóxicas. La mejor manera de aprender a conocerlas y diferenciarlas es pasar muchas horas en el campo, verlas, observarlas y estudiarlas. Tirar de manual puede ayudar, pero las setas, como seres vivos que son, también envejecen y sus características pueden quedar más difusas.

Amanita muscaria

Amanita muscaria

El Valle del Alagón se ha convertido en las últimas semanas en un excelente caldo de cultivo para todo tipo de variedades: boletus, amanitas, rússulas, lepiotas, lactarius y así una larguísima enumeración. Todas bellas y todas singulares. Pero entre ellas, también variedades mortales.

Los datos que aporta la Sociedad Micológica Extremeña son muy claros al respecto: entre los años 2000 y 2007 se produjeron en Extremadura 20 casos de intoxicaciones por setas, de ellos siete casos fueron graves y originaron la muerte de dos personas. El principal problema es que muchas de las personas intoxicadas no adquieren la suficiente precaución ante especies que no conocen o de las que no están del todo seguras.

Amanita phalloides

Amanita phalloides

La variedad amanita phalloide es responsable de más del 90% de las intoxicaciones mortales que se producen porque muchas veces se confunden, en su fase de huevo, con otras variedades muy cotizadas a nivel gastronómico, como la amanita cesárea. Esta última seta también conocida como huevo de rey, de tonos anaranjados, puede confundirse, una vez desarrollada, con la amanita muscaria, una variedad tóxica presente también en los campos cacereños.

Amanita Pantherina

Amanita Pantherina

Otras dos variedades de amanitas tóxicas, las pantherinas y las vernas, son muy comunes en las dehesas del norte cacereño, a la que suman las lepiotas pseudohelveola, helveola y castanea.

Los entendidos en la materia afirman, con cierto sarcasmo, que “todas las setas se pueden comer… pero algunas sólo una vez”. La afición a la micología requiere largos paseos por el campo, análisis detallado de los ejemplares, recogida de muestras y consulta a los expertos.

En el norte de Cáceres podemos presumir de tener un escenario ideal para aprender a conocer las setas.